lunes, 24 de octubre de 2011

Digámonos Adiós.

Olvídame y cerremos el frío ciclo,
presumiendo de haber luchado hasta el último aliento que nos quedaba.

Sintámos cómo nos alejamos
preguntándo qué fallaba,
y la pregunta hallada,
nos llevará a encerrarnos en nuestras gélidas cáscaras.

Para sentirnos mejor, echémonos la culpa,
e inventémos mil excusas, explicando qué pasaba.
Escribiré versos melancólicos,
tras jornadas de lucha interna, pensando que tu ausencia
era algo que anhelaba.

Después de despedirnos, sigámos nuestra vida errática,
veámos como anecdótico, lo que hasta ayer fué mágico...
hasta el momento trágico, en que nos echémos de menos.

Pensémos de forma súbita que todo era perfecto,
desde ese mismo momento, en que cruzamos nuestras vidas;
y en ese camino sin salida,
digámonos adiós.

3 comentarios:

  1. "Hasta el momento trágico, en que nos echémos de menos".. ¿qué valiente soporta ese movimiento convulso de la conciencia? tu poema duele, pero curiosamente, ese mismo dolor parece que te anestesia ante la pérdida.
    Me pasó algo parecido al leer y escuchar "soledad", otro de tus textos... desgarrador.
    Sinceramente, creo que todo lo que se sabe sentir, de algún modo se sabe decir - aunque duela, aunque cueste - e incluso deje un rastro amargo en la boca. Saberlo decir es el ejercicio de sinceridad y abstracción que caracteriza al artista, al poeta.. y eso lo consigues con una naturalidad contagiosa. Y no es fácil.
    Seguiré leyéndote y escuchándote aquí y en tu canal de You Tube.
    Ánimo y mucha suerte con tu libro.
    Un saludo.

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  2. Muchísimas gracias por tus comentarios, tu tiempo dedicado a leerme, y por el apoyo. Estaré encantado de leer cada uno de los comentarios y responder a ellos. un abrazo!

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  3. Al final sí que va a parecer esto invisibilidades.

    ACTUALIZA.

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